Recuerdo cuando solte temorosa por primera vez tus manos y comenzaste a recorrer el mundo que aunque familiar te resultaba extraño. Queria retenerte en mis brazos, pero con cada paso y cada caida tu temple se endurecia.
Eres un ser de bien, un artista del universo a mis ojos. Sabes, eres el impulso que inyecta mi existir de nuevas energías. Estoy renovada gracias a ti.
En verdad, entendi como ser mujer cuando se ama a un hombre de la forma en que te amo. Querido Dylan tus ojos descubren la inocencia mientras la tierra en su inmensidad se mueve al compas de tus pasos.
Te amo Dios te bendiga.
Tu madre enamorada...
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