Empecé a escribir un libro de pensamientos, mi mente difusa por tu idea pasajera, comenzó a escaparse en este mar de sensaciones que describen el sentir de tus besos, te imagino en la distancia como si el pasado fuera eterno, cuando es solo una impresión de mi mente perdida entre la realidad y la ficción. Donde quedo esa amor que una vez describiste para mí, porque escapaste con un mañana que no tiene nombre, ni rostro, escapas con el engaño, escapas con la duda y el miedo y lo peor de todo es que te deje escapar y perdí la forma de traerte de nuevo a mi vida. Por lo cual decidí comenzar a escribir las historias que juntos vivimos, con la esperanza de que el pasado reconforte, solo para darme cuenta de que hundo más profundo la aguja del dolor en mí, como un castigo auto infligido. Han transcurrido ya tres meses y decidí que las palabras fueron suficientes y las lágrimas lavaron el dolor que abrigaba mi esencia, es momento de dejarte vivir y dejar el cinismo, la mancha que dej...